La fachada de la Iglesia de san Pedro Apóstol recobra su aspecto original 45 años después.

La iglesia de San Pedro, ubicada en plena calle Real de Burgos, presenta una rejuvenecida imagen después de que se retiraran los andamios que han cubierto su fachada. Las obras para la restauración del frontal de la iglesia, que comenzaron a mediados del pasado mes de agosto, han consistido, por un lado, en la limpieza de la piedra de la parte inferior, visiblemente desmejorada por la humedad; lo que ha permitido que la piedra recupere parte de su esplendor inicial. Por otra parte, se han retirado las placas de piedra de Campaspero que completaban la parte superior. Según se explicó en su día desde el Arzobispado, muchas de ellas presentaban «riesgo de desprendimiento». Los técnicos verificaron la existencia de varias piedras huecas que podían levantarse, por lo que se decidió su retirada.

Estas piedras fueron colocadas en el año 1967 y el templo vuelve ahora a lucir una imagen inédita desde hace más de 45 años.

La edificación de la iglesia de San Pedro Apóstol, que se atribuye a Juan de Répide, comenzó por su cabecera en el año 1578 y las obras continuaron, en distintas fases, hasta el año 1634. Además, durante todo ese siglo (XVII) fue reformada en diversas ocasiones, como así relata la ‘Guía de la Arquitectura de Valladolid’.

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